Edición digital - Resistencia Lunes 5 de Agosto de 2002 POLICIALES
MOMENTOS DE TENSION Y HORROR EN FONTANA
Tomó a sus hijos de rehenes y comenzó a los tiros, fue detenido

Una discusión con su concubina, y la ingesta de bebidas, hicieron que un sujeto tome a tres menores como rehenes y amenace con «actuar como loco» si no lo dejaban en paz. La precisa acción policial evitó la sangre.


SECUESTRO. El jefe de la comisaría de Fontana, comisario principal Federico Hauptman, exhibe las armas quitadas al sujeto que alteró la zona del Balastro I.

Tensos momentos de terror se vivieron anoche en Fontana, cuando un desquiciado padre fuera de control, luego de discutir con su concubina, tomó a sus tres hijos de rehenes y comenzó a disparar contra todo aquel que se acercaba a su domicilio, incluido el personal policial.

El episodio, que por poco no terminó en tragedia, ocurrió pasadas las 19.15 cuando Norma Palacios, asustada llegó hasta la Comisaría de Fontana contando que su compañero, luego de discutir con ella, había tomado a los tres pequeños de rehenes en su domicilio del barrio Balastro I y había comenzado a disparar contra el vecindario y hacia la laguna ubicada frente a su finca.

Al lugar, de difícil acceso y alejado de la zona urbana, llegaron rápidamente efectivos de las comisarías cercanas, de apoyo, de la Unidad Especial de Tránsito y demás divisiones de la fuerza. El sujeto identificado luego como Saturio Barrientos (42), en evidente estado de ebriedad, se negaba a dialogar con los policías, a quienes recibió a los tiros. LA VOZ DEL CHACO, único medio en el lugar donde las balas cruzaban la fría noche fontanense, llegó hasta el lugar donde el jefe de la seccional local, comisario principal Federico Hauptman, intentaba convencer a esta persona que deponga su bélica actitud. Para esa altura de la noche, más de siete tiros con escopeta y pistola, habían salido de la vivienda, el grito de los pequeños y los vecinos que se agolpaban en el lugar, daban el marco policíaco a la zona.

NO AL DIALOGO

Negándose a conversar, Barrientos exigía a cada minuto la partida de los uniformados, las luces de sirenas comenzaron a apagarse, pues esto ponía aún más nervioso al sujeto que no tenía límites en su vocabulario. La situación, en extremo tensa, siguió por algunos minutos más, cuando la manzana fue rodeada, los uniformados a cubierta del irracional padre seguían la negociación del comisario Hauptman, cuando un preciso movimiento en conjunto permitió abordar al individuo armado, quitándole en primer lugar la pistola y escopeta de su mano. Gritos y revolcones en plena calle, siguieron al bélico cuadro, cuando ya totalmente desarmado, Barrientos fue introducido a la camioneta policial y trasladado rápidamente a la unidad.

LOS NIÑOS COMO ESCUDO

Ya en el recinto, el citado funcionario de la unidad relató algunos de los momentos previos al irracional episodio. La tardanza de la esposa en volver a casa generó, junto con el alcohol, que el ahora detenido individuo afiance su mal humor, no teniendo mejor idea que tomar a los tres chicos, dos varones de 13 y 10 y una nena de 4 años, como rehenes, utilizando inclusive como escudo ante posible respuesta del personal policial.

Finalmente, según lo informado, las armas secuestradas en su poder fueron una pistola calibre 32 corto y una escopeta calibre 28, la que tenía una última bala percutada, pero no disparada. Barrientos quedó detenido en las causas «Tenencia y abuso de armas», más infracción al código en el artículo 189.

Anoche al cierre de esta edición, vecinos y familiares eran convocados en la unidad a fin de recabar mayor información en torno al caso que pudo terminar en una fatalidad.

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