|
Los sucesos de la inauguración de la Exposición
Rural de Palermo representan una más de las manifestaciones
de bronca popular. En este caso tiene un tinte especial,
porque se trata de un sector muy selectivo y necesario,
históricamente, para el desarrollo nacional.
Esto se nota en una sola frase emitida por el presidente
de la Sociedad Rural Argentina, Enrique Crotto, quien
afirmó que el país «surgirá
de sus escombros con la fuerza del campo, como lo hizo
otras veces, y lo volverá a hacer». Esta
es, evidentemente, una estrategia no compartida por
el gobierno pero esto es moneda común de los
últimos mandatos, ya que el sector agrícola
ganadero del país sufrió y lo sigue padeciendo,
una prolongada desprotección desde hace mucho
tiempo.
Son realmente deplorables las palabras
del secretario General de la presidencia, Aníbal
Fernández, que le respondió al presidente
de la Sociedad Rural diciendo que «en un país
que quebró, alguien tiene que acompañar
y el sector al que le está yendo bien, debería
ser el que acompañe». Obviamente el funcionario
considera que el campo argentino está en medio
de la fiesta que hace días, figuradamente, anunció
el presidente del Banco Central, Aldo Pignanelli. Es
el campo un sector que hace mucho tiempo viene golpeado.
Cuando en la Argentina se vio la luz de esperanza que
representó la condición de país
libre de aftosa, sin vacunación por un «descuido»
o lo que sea porque nunca fue aclarado, se produjo un
fuerte retroceso, ese hecho perjudicó muchísimo
al sector ganadero y muy especialmente en esta región.
Esta dirigencia política al
momento de pedir sacrificios no escatiman en pedirlo
al empleado público, que tuvo que soportar una
rebaja de sus salarios, a los docentes, a los investigadores
y a los sectores productivos, pero sufren una especie
de amnesia al tener que acompañar ellos mismos
ante la crisis y recortarse gastos. No se puede pedir
al campo que acompañé ante la crisis de
un país quebrado, porque el campo está
quebrado. Y si en algún momento de la historia
este país fue grande, lo fue gracias al sector
agrícola ganadero.
Pueden los responsables de la crisis
pedir sacrificios al único sector que puede sacar
al país a flote. Con o sin ayuda del FMI, el
único potencial con que cuenta la Argentina es
el potencial humano. La gente que día a día
intenta seguir hacia adelante y se esfuerza en este
país, sin pensar en irse lejos, donde tal vez
todo sería mas fácil. La otra herramienta
de la que no podrá desligarse es la tierra. Es
ilógico suponer que la Argentina podrá
salir del pozo sin una mayor producción.
También es real que no es una
obligación que el presidente de la Nación
asista a la inauguración de la exposición.
Pero es una tradición. Un acto en el que el campo
expresa sus reclamos a la máxima autoridad. Esto
no justifica las silbatinas que recibió el secretario
de Agricultura, Rafael Delpech, pero es la traducción
del enojo, de la bronca que el gobierno tendrá
que entender.
El gobierno se hace el distraído
y no quiere ver que los campos argentinos están
cada vez más despoblados. Y el Chaco sabe de
eso. Lo vive, lo palpa. Los pobladores rurales que hace
unos años producían, hoy tuvieron que
vender sus tierras por no poder afrontar los gastos
que implica en este país, producir. Con ellos
se fueron los que trabajaban allí, gente que
se mudó a las ciudades y hoy están haciendo
cola esperando un plan social.
Es hora de escuchar, de entender. «Y
no de hacerse los distraídos», como dijo
Crotto.
|